Si bien es cierto que a todos nos encanta el calor de nuestros hogares, no se puede negar que el aire fresco también es bueno para nosotros. Esta es una de las razones por las que se recomienda ventilar la casa a diario, independientemente del tiempo que haga. Y cuanto mejor aislada esté nuestra casa, más debemos seguir esta precaución. Por ejemplo, las casas que están aisladas y además tienen ventanas de PVC modernas deben ventilarse durante al menos cinco minutos todos los días.
Por supuesto, la pregunta es por qué esto es así. Ciertamente, no nos importa en verano. Creamos una corriente de aire que nos refresca cuando hace calor, pero ¿qué ocurre en invierno, o incluso cuando llueve o sopla un viento fuerte? Incluso en esos momentos necesitamos ventilar, y por buenas razones.

La primera y más importante es, por supuesto, nuestra salud. Cualquiera que haya estado alguna vez en una habitación mal ventilada puede decírselo. Nos vuelve más perezosos y cansados, y nuestro rendimiento disminuye rápidamente. Esto se debe al aumento del volumen de dióxido de carbono en el aire. Se une a los glóbulos rojos en lugar del oxígeno, y así es como se ven los efectos.

Luego está el estado de nuestro hogar. Si no ventilamos, la atmósfera de la casa es inadecuada. Suele ser demasiado húmeda o demasiado seca, dependiendo de la época del año o de dónde esté la casa. Esto favorece la aparición de moho, por no hablar de diversas enfermedades respiratorias. Así que si no queremos vivir en un ambiente insalubre, no nos queda más remedio que ventilar.
¿Por qué sellamos nuestras casas cuando el intercambio de aire es necesario? La respuesta es que, en primer lugar, instintivamente queremos protegernos del frío, y con razón. Pero conviene recordar que incluso esta preocupación excesiva debe tener sus límites. Sin duda, tener una casa perfectamente sellada es agradable, pero ¿realmente necesitamos algo así?